Desde la habitación con espejos.
Abril 10, 2008 por juje
El texto de abajo es un cuasi intento de una invitación masiva que hace tu_complice en su página (texto a seguir, les pido disculpas, la calidad del resto de los textos posteados en esa página -link de abajo- son lejos superiores, es un estilo que se me dificulta, pero bueno. vean que salió) www.desnudandoteconlamirada.blogspot.com que de paso recomiendo.
Sigo las directivas…La sensación es imperfecta, la ansiedad sobrepasa, y la espera sexual se convierte en algo que debe ser parte de un rito, tan sólo para continuar entre vaivenes. Veo que te acercas, me gusta la forma de mirar, las manos, imprescindibles para que la dermis se de cuenta lo mucho que desea. El deseo, la estación más anhelada.
Las caricias se humedecen, suavemente… Los labios hacen lo suyo…Atrayendo, retirando los cuerpos extraños expectantes de candencias.
Redimiendo la perfecta sincronía de lo no pactado en forma explícita. La piel estirada intentando abarcar aquello que lo limita.
La cabeza, las visiones juegan inescrupulosamente, aunque uno intente aquietarlas.
En los reflejos. Sólo eso.
Sucumbir ante el estímulo de los sentidos.
En los espejos, la historia podía ser más compleja.
Las figuras: Sencillamente, mutan…
Los encastres son simples a la superficialidad de la imagen. Una mirada se encuentra en un punto finito, sin embargo…Sin embargo tienen un origen visual incompleto.
En la caja espejada son muchos cuerpos e infinitas almas, no son dos…Son ellos, y todas sus historias. Son ellos y los miedos, son ellos el placer por el placer mismo, sin más, sin menos.
Son las preguntas trasladándose en todas las direcciones, rebotando…
Hasta el shock repentino de una pregunta que se expande, casi como el eco del gemido al tenerte dentro de mis piernas, de mis membranas, de mi garganta.
Qué ves?
Qué ves en el retrato en movimiento de los desconocidos?
Qué ves si no tenemos rostros?
Dime al oído, dime despacio, dime en la inmensidad que nos vuelve apenas visibles.
Pero no lo sé.
Yo puedo decirte que veo mil caras, mil gestos distintos unos de otros. Gestos que no volverán. Aunque intente reconocerlos.
Placeres que sólo se permiten una sola vez…Pero cómo arden los poros…
Los espejos delatan las imágenes, son flashes, que cada uno guardará sin contar, hasta que vuelva a la caja de espejismos del alma.
Una caja de placer perfectamente irreal. Una caja que permite ser todas las que soy. Para luego recordarme que soy una.
Gracias por el honor de meter mis narices en tu mundo!
o se dice nariz en singular?
Bueno, lo que sea que pueda meter…
Jajjaja!!! me hiciste reirte muuucho!
y el honor es mio en todo caso.
respecto a las narices…No se…que sean muchas por las dudas!
bien, que sean muchas!